Cumplió con su obligación el Real Madrid en la Euroliga. Ante el Asvel Villeurbanne, el equipo de Nando de Colo, sumó una victoria más, la décima, que le consolida en la zona más noble, que es lo que se espera del equipo que dirige Chus Mateo. Fue un triunfo que se cocinó a fuego lento en el primer cuarto, que se aceleró en el segundo, cuando Tavares intimidó bajo los tableros, y que se consolidó en el último acto, con los franceses visiblemente superados ya después de hacer un esfuerzo supremo en el tercer cuarto, que sólo les dio para equilibrar el parcial (25-25), aunque no el marcador, que siempre sonrió al Madrid, que se gustó en los últimos minutos, cuando el equipo lionés se entregó.

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