Cuando se intuía un desplome en el extenuante mes de enero, el Real Madrid cogió aire en San Mamés, una plaza siempre de aúpa en la que no vale el garrafón. Un gol con mayúsculas de Benzema dio continuidad en la Liga al repunte copero de los madridistas en Vila-real. Atrás quedó el Athletic, severo y punzante, con timbre hasta el final. Pero no le alcanzó para más cuando Kroos le rasgó definitivamente con el 0-2 cuando faltaba un parpadeo. Con más oficio que tino, el Real superó otro etapón.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *