El Real Madrid venía de una semana con doble jornada de Euroliga terrorífica a domicilio ante Olympiacos y Fenerbahce, y se tomó el desplazamiento a Burgos con calma a falta del trascendental duelo del jueves ante el Estrella Roja. Aún así salió airoso ante un San Pablo Burgos que compitió hasta el inicio del tercer cuarto (41-45), pero sucumbió en cuanto los blancos apretaron algo atrás (78-94) y sigue una semana más en peligro de descenso.

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