<strong>Mike Krack, jefe del equipo Aston Martin</strong>, está subido a un cohete en el que a duras penas equilibra el mensaje tranquilo de tener los pies en el suelo, y el optimista de vamos a por todas, como cuando anticipó que igual Mónaco es el sitio perfecto para la primera victoria. En su segundo año y aunque dice que «la presión es similar», no es lo mismo jugar la Europa League que la Champions.

