El gran teatro del Tour de Francia, preparado para otro éxito de Tadej Pogacar
Fuente: El País Original en elpais.com
Tadej Pogacar asciende las imperiales escaleras, se sienta en el taburete en el foyer neoclásico de la Ópera de Lille y cuando hace una foto con el móvil a las decenas de periodistas que esperan beber de sus palabras —“funny”, musita, divertido, sonriente, carga su responsabilidad de number one único: la ligereza de una libélula en su actuación— es como si fuera Bogart pidiéndole a Sam, tócala otra vez, dale.