La selección femenina de Irán se quedó en silencio cuando empezó a sonar el himno de la República Islámica antes de su debut en la Copa Asiática Femenina. Ni una estrofa. Ni un gesto. Miradas al frente, rostros serios. La capitana Zahra Ghanbari marcando la fila. Un silencio total en medio de una tensión que traspasa fronteras.

