Tras conocer el destino final de<strong> Kyrie Irving</strong>, la NBA dirigió sus focos a tres puntos. Uno eran los <strong>Nets</strong>, de donde sale la estrella, otro eran los <strong>Mavericks</strong>, donde va a jugar. Y el otro, claro, <strong>los Lakers</strong>, el lugar en el que parecía que iba a recalar y que finalmente se ha quedado sin refuerzo de lujo.

