El Elche hizo valer su necesidad de ganar y la irritante expulsión de Almada a la media hora para derrotar a un Atlético descafeinado y rebajado por su entrenador. El gol de André da Silva, que rompió el empate a dos a falta de 15 minutos sacó a los de Eder Sarabia de los puestos de descenso. Lo que para el Elche era un encuentro trascendental en su lucha por la permanencia, para el Atlético tuvo aires de bolo veraniego desde la alineación que dispuso Simeone. Solo la vuelta de Oblak y la presencia de Le Normand conferían aires de titularidad. El experimento fue tal que el Cholo jugó sin delanteros. Entre los que se quedaron en casa (Julián Alvarez, Sorloth y Lookman) y los que se sentaron en el banquillo (Griezmann, Giuliano) no había un atacante de referencia. Baena y Almada formaron la extraña pareja de ataque. Otro síntoma más de que la Liga es ya algo secundario para el Atlético porque tiene la plaza de Champions del próximo curso prácticamente asegurada. Simeone ha priorizado la Copa ya perdida y ahora las semifinales europeas con el Arsenal. El torneo liguero desde hace un mes es ya un banco de pruebas para el preparador argentino. Una manera de pasar revista a los menos habituales y a los chicos de la cantera. Como ante el Sevilla, Boñar y Julio Díaz ocuparon los laterales.

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