El Descenso en Mountain Bike, ahora conocido como DH (del inglés Downhill) es el sueño sin miedo de cualquier niño o niña. Es un fin en sí mismo, el desafío de una pendiente en una ladera montañosa que es preciso resolver sobre una bici, a gran velocidad y sin estrellarse en el intento. Sencillo. Bello. Puede que la historia señale el nacimiento del DH como competición en la década de los 70 del pasado siglo en California, pero nadie asegura que sea un dato preciso: desde que existen las bicis siempre ha habido personas curiosas empeñadas en bajar a gran velocidad por senderos, pistas o bosques en los lugares más insospechados. Pero existe un punto en el que todos están de acuerdo: hoy en día el DH es la Fórmula 1 de las bicicletas.

