Abatido, con cara de malas pulgas y con un discurso casi lacónico porque no se esperaba caer en el estreno de la Premier ante el Brighton (2-1), Erik Ten Hag, entrenador del Manchester United, resolvió ante los micros: “Es un infierno de trabajo. Tenemos que trabajar muy duro y analizar para luego avanzar”. Una decepción más en Old Trafford, que tras la bofetada de realidad sumió a la afición en feroces críticas por el devenir de un club que lo tuvo todo y que por el camino se ha quedado con muy poco. Una caída libre sin freno desde que en 2013 Sir Alex Ferguson decidiera jubilarse de un banquillo que había capitalizado durante 26 años con un saldo de 39 títulos (13 Premier, dos Champions, una UEFA, una Recopa, un Mundial de Clubes y una Intercontinental, una Supercopa europeas y 10 inglesas, cinco FA Cups y cuatro Copas de la Liga), mejor entidad inglesa porque alcanzó 20 ligas, por entonces dos más que el Liverpool, que ya está a una. Y en Manchester parecen no encontrar remedio.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *