Una temporada en el infierno es dura. Veinticuatro es una tortura que pone a prueba los cimientos de un sentimiento. El Oviedo ha atravesado ese examen de resistencia de más de dos décadas con etapas en Segunda, Segunda B y Tercera. Mañana aguarda un partido vital, el de la opción de recuperar el sitio en Primera división. Dos históricos del club, Oli y Esteban, exhiben oviedismo.

