Víctima del Madrid de Puskas y Di Stéfano y verdugo del Barça de Xavi, el Eintracht de Fráncfort se entronizó en Europa por tercera vez. Lo hizo tras tumbar al Glasgow Rangers en la ruleta de los penaltis. Dos héroes: Trapp, aquel portero del PSG que encajó seis goles en el Camp Nou en 2017, y Santos Borré, colombiano de Barranquilla, que no dejó remembranzas a su paso por Atlético y Villarreal. El portero fue clínico en el último parpadeo de la prórroga y detuvo un penalti a Ramsey. Borré, autor del 1-1, clavó el lanzamiento decisivo. Guiños del destino: un 18 de mayo, de 1960, el Eintracht fue arrasado por el Madrid en la final de la Copa de Europa disputada en Hampden Park, a siete kilómetros de Ibrox Park, rancho del Rangers.

