Hace tres años, en una entrevista de Álvaro Corazón Rural y Albert Ortega en Jot Down, el futbolista Joan Capdevila contaba uno de los ejercicios típicos de Joaquín Caparrós: poner a los jugadores a correr, y cuando faltaban cien metros, correr él al lado de los jugadores y empezar a hacerles preguntas. “Quería que en una situación de agotamiento te funcionara la cabeza, que supieras pensar ahogado”.

