<strong>»Es un gran tío, pero su cabeza…»,</strong> deslizan los que han convivido en dos etapas con <strong>Diego Costa.</strong> El hombre que ganó media Liga en 2014 antes de irse, en contra de su voluntad, al Chelsea dejó un gran recuerdo en un Atlético que vivió lo mejor del jugador (puro carisma y generosidad en el vestuario) y lo peor (varios cruces de cables pero una reacción especialmente desmedida en un partido en Anoeta) que acabó con su carrera a primerísimo nivel.

