El fichaje de Dani Ceballos por el Betis, además del significado que tiene en sí por la vuelta del utrerano a la que fue su casa nueve años después, permite al club verdiblanco encajar a la perfección el siempre complicado puzle para la lista de inscritos en la competición europea de turno. En este caso, para la Champions League, máximo torneo continental al que los de Manuel Pellegrini regresan tras más de 20 años de su primera y única presencia, y donde en esta ocasión el club no tendrá que realizar los siempre dolorosos descartes.

