El Barcelona no tenía programado ni agendado el procedimiento con radiofrecuencia al que ayer sometió a Lamine Yamal y que ha forzado su desconvocatoria con el combinado nacional para los compromisos contra Georgia y Turquía. No lo hizo para torpedear su cita con la selección. Según el club catalán, la decisión se tomó ayer lunes tras la cumbre que mantuvieron el jugador, los servicios médicos del Barça y el doctor Ernest Schilders. Fuentes de la institución azulgrana insisten, además, que la RFEF fue informada de inmediato. La guerra entre los dos organismos escribe hoy un nuevo capítulo.

