El Barcelona ya cuenta con el dinero necesario para el Espai Barça, la operación urbanística cuyo principal objetivo es la remodelación del Camp Nou. Al final, ha arrancado de los mercados financieros 1.450 millones de euros que, excepto los intereses generados por la operación, no empezará a pagar hasta que las obras del estadio hayan concluido y el club vea cómo sus ingresos se recuperan tras su exilio al estadio olímpico de Montjuïc. Se trata de todo un balón de oxígeno para la exhausta tesorería de un club que hace equilibrios para alumbrar el ambicioso proyecto urbanístico a la vez que intenta armar un equipo que pueda volver a competir en la primera línea europea.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *