Sobrevivir a lo imposible. Los hombres de <strong>Carlo Ancelotti</strong> han activado el modo demolición tras el último parón de selecciones para <strong>provocar en sus rivales la sensación de tener que vivir una historia de supervivencia al límite</strong> cada vez que el balón echa a rodar. La derrota liguera frente al <strong>Barcelona</strong> en el <strong>Camp Nou (2-1)</strong>, que sentenciaba prácticamente LaLiga, cambió por completo la forma de desafiar al adversario sobre el césped. Una nueva forma de vida que ha dado paso a un vendaval de ocasiones y que obliga a reflexionar a los entrenadores rivales: <em><strong>¿Es posible escapar del tsunami blanco?</strong></em>

