Mucho se había hablado del inicio de temporada de Lamine Yamal: que si estaba apagado, que si no estaba en un buen nivel, que si estaba triste, que si le faltaba forma física… Pero esta noche, contra el Rayo, volvió a ser un jugador desequilibrante y decisivo. Marcó un gol, el primero del curso, que le permite superar otro récord y continuar haciendo historia en el fútbol.

