La nieve ya se ha despedido de las montañas que conforman Andorra y sobre el césped artificial del Estadi Nacional castiga el sol con ganas. Pero Eder Sarabia (Bilbao; 41 años) no da resuello a sus jugadores, intenso y exigente desde que comienza el entrenamiento hasta que acaba. Intercala gritos y correcciones con ánimos, energía para un Andorra que es líder con dos puntos de ventaja a falta de dos jornadas y por lo tanto clasificado para el playoff de ascenso. Pero puede alcanzar la Segunda División de forma directa este sábado en el caso de ganar al Murcia y que el Villarreal no sume los tres puntos ante el Linense. “Buena sesión”, ratifica al alcanzar su despacho antes de dejarse llevar en una charla apasionada alrededor del balón.

