Un campeón nace, no se hace.. El fiel reflejo de eso es Novak Djokovic. A sus 39 años recién cumplidos, sin nada que demostrar, con Roger Federer y Rafael Nadal, retirados, el serbio sigue jugando con la ambición de un novato en el circuito profesional. Sin embargo, no le da para ganar a la nueva generación. Lleva dos años sin doblegar a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en los Grand Slam y tampoco ha podido este viernes con Joao Fonseca, su verdugo en la tercera ronda de Roland Garros, por 4-6, 4-6, 6-3, 7-5 y 7-5.

