La imagen de Diego Moreira (Lieja, 2004) entrenando con la camiseta del Milan en verano resultó premonitoria. «Fue pura coincidencia, no tuvo nada que ver. Saelemaekers y yo somos amigos. Me regaló la camiseta cuando coincidimos en el Mundial, me gustó y me la llevé de vacaciones», advierte el ex del Estrasburgo, fichado este verano a cambio de 50 millones de euros.

