Héctor Álvarez, ciclista del Lidl-Trek, llegó al hotel de España con un bronce al cuello y el oro todavía rondándole la cabeza. A los 19 años, la decepción dura poco cuando el horizonte vuelve a vestirse de arcoíris.


Héctor Álvarez, ciclista del Lidl-Trek, llegó al hotel de España con un bronce al cuello y el oro todavía rondándole la cabeza. A los 19 años, la decepción dura poco cuando el horizonte vuelve a vestirse de arcoíris.