Hay historias de trabajadores con sus compañías que podrían ser parte de un guion cinematográfico. La protagonizada por Kurt Kromm, un electricista de 60 años que trabajaba en la planta de Ford de furgonetas de Kentucky, es una de ellas. Y es que Kurt fue despedido de la fábrica en la que llevaba trabajando más de 10 años por lo que, posteriormente, la compañía ha asumido como un error.

