Francia ya está en cuartos. En el campo se medirá a Marruecos mientras que la Federación se mueve en los despachos para intentar que Michael Olise se quede sin la amarilla que vio por un empujón a Galarza. Les Bleus tienen pensado recurrir a la FIFA, que acaba de anunciar una decisión histórica al dejar en suspenso la tarjeta roja a Folarin Balogun, que podrá jugar así el importante duelo de octavos de final ante Bélgica.

