João Félix calentaba solo en la banda después de que Diego Pablo Simeone hubiera efectuado ya cuatro cambios. El luso esperaba, al menos, ser el quinto, pero vio frustrada su esperanza de disputar los 10 últimos minutos. El Cholo ordenó a Witsel calentar y el atacante portugués se quitó el peto y lo tiró al suelo para firmar otro capítulo en el desencuentro futbolístico que vive con su entrenador. Ni siquiera ante la falta de fluidez ofensiva que padeció el Atlético en la última media hora, João Félix fue utilizado. “Bueno, primero hablo de fútbol”, contestó Simeone cuando fue preguntado por el gesto de descontento de su futbolista y por su ausencia en el partido. “Por momentos entendí que podía terminar con Cunha a la derecha, Morata en el medio y João a la izquierda, pero veía que ellos aún tenían fuerza para sacar contragolpes y la ansiedad nos estaba generando querer ganar y atacar. La fortaleza en el medio nos podía dar para sostener el ataque y metí a Witsel”, explicó Simeone. “Salió bien desde lo que buscábamos, mantener al equipo en ataque, no perder y quedar fuera de la Champions”, abundó el preparador argentino.

