David Bustamante detuvo su concierto en la Plaza Porticada de Santander para reprender y forzar la expulsión de un espectador ebrio que estaba molestando al público. El incidente ocurrió durante las fiestas de la Semana Grande de la capital cántabra, cuando los asistentes alertaron de la actitud del individuo que, presuntamente, estaba bajo los efectos del alcohol.

