El último fin de semana ha sido una verdadera montaña rusa de emociones para Daniela Guillén y Gabriela Seisdedos, las dos pilotos de la selección femenina de motocross que acaban de proclamarse campeonas del mundo por equipos por primera vez en la historia de la disciplina en España. Practicantes de un deporte minoritario y sin mujer alguna como referente, su título pone de relieve la esperanza que traen las nuevas generaciones en esta y otras esferas de nuestra sociedad. La primera ha vivido ya una cara más amable del deporte, cada vez más abierto a la participación femenina, aunque todavía lejos de la normalización absoluta. La segunda, por el contrario, tuvo que aguantar las faltas de respeto e improperios del público y gran parte del mundillo. “¡Vete a fregar, anda!”, recuerda que le decían en conversación con EL PAÍS. También se escuchaban de fondo a los padres, histéricos con sus hijos: “¡Que te gana la niña, que te gana una niña!”.

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