Cuando el fútbol gana la calle
Fuente: El País Original en elpais.com
El fútbol es una emoción comunitaria. En cualquier partido hay una comunión de miles que abrazan la pasión por un equipo. Gente de distintas razas, procedencia social e ideología, olvida sus diferencias y es amigada por una corriente de complicidad nacida de un sufrimiento compartido. No es tan raro que dos desconocidos se fundan en un abrazo por algo tan normal y feliz como un gol. Aman a un mismo equipo, y no hacen falta más explicaciones.