Coca-Cola ha asestado uno de los golpes comerciales más importantes de los últimos años a su gran rival. La multinacional ha arrebatado a Pepsi un acuerdo que llevaba vigente desde 1992 y se convertirá en el proveedor oficial de bebidas de Marriott, una de las mayores cadenas hoteleras del mundo, con presencia en cerca de 10.000 establecimientos repartidos por 146 países.

