Ona Carbonell: “Mis padres me pidieron, llorando, que lo dejara 5.000 millones de veces”
Creció obsesionada con tener unos empeines curvos, cual bailarina, y unas piernas que no se arquearan. Le pedía a su madre que se las atara a la altura de las rodillas para corregir esa imperfección mientras dormía. Así es Ona…
