Creció obsesionada con tener unos empeines curvos, cual bailarina, y unas piernas que no se arquearan. Le pedía a su madre que se las atara a la altura de las rodillas para corregir esa imperfección mientras dormía. Así es Ona Carbonell (Barcelona, 32 años). Pertinaz. La mujer con más medallas en la historia de los mundiales de natación se retira. Lo hace con algún que otro mensaje, preocupada por la salud mental de los deportistas y por la equivocada idealización de la maternidad.

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