“Un desafío para los que se van, un sueño para los que se quedan”. Es la máxima de Thierry Sabine, fundador del Rally Dakar en 1978, que el expiloto francés David Castera, director de la prueba desde su aterrizaje en Arabia Saudí, ha intentado recuperar y modernizar durante su mandato al frente de la mítica carrera. Este sábado, en la ciudad costera de Yanbu, arranca la séptima edición en tierras arábigas con dos españoles entre los grandes favoritos. El madrileño Carlos Sainz (Ford), a los 63 años, buscará su quinto Touareg en la categoría de coches; el valenciano Tosha Schareina (Honda), a sus 30, intentará escalar el peldaño definitivo en el podio de motos tras su segunda plaza del curso pasado.

