Carlos Sainz lo tuvo claro desde que pisó el Parco di Monza, bañado por miles de incondicionales tifosi. «Si me conformase con un octavo, no vendrá a las carreras», soltó en la previa. Y dejaba claro que «la velocidad sigue ahí». El español es un piloto ambicioso, también resiliente y luchador, y tras vivir adversidades, firmó su mejor viernes del 2025 en el Gran Premio de Italia. Fue el tercero del segundo cronometrado en un circuito fetiche -misma posición que por la mañana-. El lugar donde volaba vestido de Ferrari y donde están sus curvas favoritas de toda la Fórmula 1. El más rápido, eso sí, sigue vistiendo de McLaren con Lando Norris como el más rápido (1:19.678).

