En los entresijos del Real Club de Tenis Barcelona, se esconde la “zona del snack”. Al menos, así la denominan sus trabajadores. Mientras los cafés y bocadillos van y vienen, un mural con 71 carteles decora la entrada del lugar: uno por cada campeón del Trofeo Conde de Godó desde 1953, año de su fundación. Rodeado por las fotografías que homenajean los logros de Rafael Nadal, Manuel Orantes o Balasz Taroczy, se encuentran las de Björn Borg: doble ganador del torneo catalán, en las ediciones de 1975 y 1977.

