Jackson Koivun sólo ha necesitado tres torneos profesionales para secuestrar la imagen. El californiano se proclamó campeón del 3M Open, apenas mes y medio después de abandonar el mundo amateur. Con 21 años es la nueva sensación del golf estadounidense. Con su estilo, no un terrible pegador como todos los chicos de ahora, sino un fino estilista con todos los palos de la bolsa y un putt que es un cuchillo, tiene pinta de ser un jugador de los buenos de verdad.

