Quería Fabio Quartararo que Marc Márquez volviese para echarle una mano, pero su deseo se convirtió en pesadilla cuando el de Cervera –sin querer– le echó al suelo en la tercera curva de un GP de Aragón de alto voltaje. Ambos impactaron en la primera vuelta de la carrera, tras un susto del recién regresado, y dejaron vía libre al escuadrón de Ducati, liderado por un Enea Bastianini descarado que adelantó a su teórico jefe de filas, Pecco Bagnaia. En la última vuelta, con una pasada preparada con mucho mimo, logró su cuarto triunfo del año en un día de campeonato para la marca de Borgo Panigale.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *