El 6 de mayo de 1957, la selección española viajó por primera vez a <strong>Escocia</strong>. El destino era <strong>Glasgow</strong>, adonde, después de salir a las tres de la tarde de <strong>Barajas </strong>y hacer un parada en <strong>Londres</strong>, llegó la selección a última hora. El hotel elegido estaba en el corazón de la ciudad más grande de Escocia, junto al bullicio de Central Station. El equipo fue recibido por varios periodistas locales. Su objetivo era, sobre todo, <strong>Alfredo di Stéfano</strong>. Y destacaban el potencial español, «un equipo tan poderoso que se permite dejar a <strong>Kubala</strong> fuera del once».

