«Lo han quemado de mala manera», lamentan en La Fábrica, donde la figura de Arbeloa es gigantesca. Tanto como el legado que deja. Los cinco ‘ruidosos’ meses en el primer equipo no tienen nada que ver con la imborrable huella que ha dejado en Valdebebas. El técnico se marcha dejando una cantera revitalizada, moderna, protagonista otra vez en las categorías inferiores de la selección y un patrimonio en ‘joyas’ que ronda los 200 millones de euros. Es el resultado de un espectacular trabajo que lo llevó a la cima del primer equipo.

