Estallido de alegría en Italia, que vuelve a presumir de campeón del mundo de MotoGP tras trece años de sequía. Pecco Bagnaia hereda la corona de su mentor Valentino Rossi, el último campeón transalpino de la categoría reina en 2009, justo cuando la leyenda cumple su primer año de retiro. En un GP de Valencia de alto voltaje, el turinés de 25 años hizo este domingo lo estrictamente necesario para levantar el título y cruzó la línea de meta en novena posición. Le bastaba con ser decimocuarto y eso se notó en su velocidad y pilotaje, muy lejos del ritmo del grupo delantero. No importaba porque se trataba de hacer historia.

