<strong>Pecco Bagnaia</strong> es, básicamente, <strong>un buen chico</strong>, el piloto ejemplar que todo equipo querría tener y el chaval que casi nunca se sale de su lugar. Le gusta cocinar o estar tranquilo con su novia. «Es trabajador, siempre tiene ganas…», así lo define <strong>Pablo Nieto</strong>, con el que fue campeón de Moto2 en 2018 en el Sky VR46 y que le tiene en la Academia de <strong>Valentino Rossi</strong>. Porque el incidente de Ibiza el pasado verano, accidente de coche y positivo por alcoholemia, es la excepción que confirma su regla: siempre portarse bien.

