Como si se tratara del día de la marmota, empieza a ser demasiado previsible que no hay visita de Llorente a Anfield sin gol. Sin embargo, para amargura del Atlético, también empieza a repetirse que los inicios en la Champions sean duros. Así, como ocurrió la campaña pasada, el idilio de Marcos con el mítico estadio no sirvió para volver con algún punto. No obstante, en la expedición rojiblanca también se sabe que lo importante no es cómo se empieza, sino cómo se acaba.

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