Los primeros nueve segundos del Real Madrid-Juventus del sábado pasado en el Rose Bowl de Pasadena estuvieron muy cerca de suponer un bingo para el laboratorio de ideas de Davide Ancelotti, segundo entrenador de los blancos. Luka Modric sacó de centro y nueve segundos después Karim Benzema pateó el balón a la red, aunque el árbitro anuló el gol por fuera de juego. La fulgurante jugada es una creación con aires de fútbol americano en la que Davide ha insistido, refinándola, en varios partidos desde las eliminatorias de la Champions de las remontadas. Intentó esa misma combinación en la vuelta de cuartos contra el Chelsea, en la vuelta de semifinales contra el City y en la final de París contra el Liverpool.

