Kang-in Lee se convirtió el pasado sábado en el tercer fichaje del nuevo Atlético. El coreano es un viejo anhelo desde hace años y estuvo cerca de llegar el pasado enero, cuando el PSG se resistió en vender a un futbolista que nunca ha sido indiscutible en Francia pero que aportó desde el banquillo en la conquista de la segunda Champions de los de Luis Enrique.

