<strong>Belgrado guarda silencio, al menos, unas horas.</strong> Lo que iba a ser una fiesta en la que Partizán, contraseña del baloncesto europeo,<strong> volvía a la Final Four de la Euroliga </strong>más de una década después se tornó en bajón.<strong> El Real Madrid, viejo competidor, se agarró al partido</strong> y llevó la serie al cuarto choque. Más presión, más ambiente… Pero sonrisa en el seno blanco.

