Hoy juevesse cumplen 20 años de la final España-Grecia en Saitama que supuso el oro en el Mundial de Japón 2006. Si el paso del tiempo enriquece las leyendas y endulza las historias con un almíbar que no empalaga, en este caso, el sabor de aquella victoria histórica se mantiene intacto. La recordamos tal y como fue, tan especial, tan transgresora en el contexto del devenir tradicional del deporte español, acostumbrado a sufrir días trágicos y padecer complots de no se sabe quién. Estos tíos de la diadema Hachimaki comprada en un mercadillo, esa magnífica selección liderada por Pepu Hernández, acabaron con los complejos.

