José Mourinho vivió una de sus noches más especiales en Europa. Lo hizo con el Benfica, más de diez años después de entrenar al Madrid. Su estilo puede que no haya evolucionado desde entonces, pero sigue dando resultados. Al equipo luso no le hizo falta tener el balón y mucho menos dar más pases que el Madrid, de hecho dio menos de la mitad, para tirar más a puerta y marcar cuatro goles, jugando muy bien, bastante mejor que su adversario.

