Pasaba por la Monumental, cuando se encontró en an su vuelta rápida a Tsunoda estorbándole en la trazada buena y pese a subir hacia el peralte logró mejorar su mejor tiempo en esa vuelta, mientras le sacaba el dedo al japonés. Lo de Fernando Alonso es más sorprendente que otra cosa, por el gesto del pulgar, pero la genialidad no se la niega nadie.

