¿Adaptación? ¿Qué adaptación? Ahí, a todo gas, lanzados, van dos relámpagos que no entienden de registros, superficies, condiciones ni códigos; ambos un todo que en un abrir y cerrar los ojos resuelven sus respectivos estrenos en Montecarlo, donde el ambiente está plomizo y la arena muy húmeda, pastosa, bola empapada y pesada, difícil de mover en teoría; no para ellos, dos fenómenos que van a lo suyo, como si practicasen otro deporte, a otra velocidad. Abriendo más y más brecha. ¿De qué planeta vinieron? La distancia sigue siendo muy evidente. Ugo Humbert, primero y Sebastián Báez, a continuación, se desintegran tras recibir el impacto de los meteoritos: 6-3 y 6-0 uno, 6-1 y 6-3 el otro; 64 minutos invierte Jannik Sinner y tan solo cinco más, 69, emplea Carlos Alcaraz.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *