Inolvidable lo de aquel Nadal rebosante, pleno, pletórico sobre la tierra batida y esa escalinata de oro que ascendió en 2010, cuando el mallorquín, rey de reyes en su imperio de arcilla, ganó cuatro de los cinco torneos que tenía a tiro: Montecarlo, Madrid, Roma y Roland Garros. Solo se le resistió el Godó de Barcelona, entonces descartado porque su cuerpo le pedía algo de lógica, una tregua: “Descansar”. Del hambre de entonces al apetito y los fenómenos de hoy, que por ahí asoma Tadej Pogacar y la opción de hacerse con los cinco Monumentos y también otro extraterrestre, Carlos Alcaraz, al que la primavera le ilumina y del todo consciente del gigantesco desafío al que se enfrenta: básicamente, ganarlo todo de aquí al 7 de junio, cuando se cerrará la gira en París.
TSITSIPAS, LA CAÍDA LIBRE QUE NO CESA
La primera jornada de la competición deparó otra decepción de Stefanos Tsitsipas, ganador de las ediciones de 2021, 2022 y 2024; su dinámica, sin embargo, es muy negativa y se refuerza con la cuarta caída a la primera esta temporada. Se deshizo de él Francisco Cerúndolo por 7-5 y 6-4.
El griego, de 27 años y en su día llamado a ser uno de los dominadores, ocupa actualmente el puesto 48, aunque saldrá del top-50 la próxima semana. Ya había tropezado previamente en Adelaida, Dubái e Indian Wells, y el resto de los resultados han sido muy discretos.
Muy distinta fue la actuación del joven brasileño João Fonseca, fulminante contra Gabriel Diallo (6-2 y 6-3). Por otra parte, este martes abrirá la pista central del Monte-Carlo Country Club el otro representante español, Roberto Bautista, enfrentado a partir de las 11.00 con el italiano Matteo Berrettini.

